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Pautas y consejos

¿Cómo funcionan nuestras emociones?

Como sabéis hace unos meses estuve dando una charla en la Biblioteca Municipal del Retiro. ¿Te gustaría saber cómo funcionan nuestras emociones? Aquí un pequeño fragmento que explica cómo llegamos a sentir la alegría, asco, tristeza, miedo o rabia.

 

Espero vuestros comentarios 🙂

 

 

Las emociones en el postparto

Vamos a hablar claro, el postparto es una época emocionalmente convulsa. Habitualmente cuando llegas a tu casa con el bebé, llevas sin dormir mucho tiempo, a veces incluso días, te encuentras agotada y físicamente dolorida. En este contexto, sobre todo si es tu primer hijo, es muy importante que conozcas que la mayor parte de las madres sienten gran labilidad emocional, que les hace estar especialmente sensibles en esta etapa.

¿Cómo puedo sentirme al llegar a casa?

– Sobre todo si es tu primer hijo, es muy probable que tengas sentimientos ambivalentes. De hecho, los sentimientos contradictorios caracterizan nuestra vida (pues esto no es tan genial como me había imaginado, lo quiero pero no puedo con mi alma… ). Lo más importante es poder permitírtelos porque es absolutamente normal. Es lo que llamamos el “batacazo”, incluso cuanto más te ha costado llegar a ser madre, es posible que caigas de más arriba. Para todo necesitas una adaptación, descansar un poco, dormir… Y con los días lo irás viendo de otra manera.

– Muchas mujeres sienten cierta pérdida de la propia identidad. Tú que eres una mujer de tu tiempo, activa, con intereses, te ves encerrada, cansada, con un bebé… Y con unas presiones internas y/o externas para “seguir siendo la misma”. Los modelos sociales para eso no nos ayudan… Cuando tú estás en otras cosas, resulta que los modelos sociales van por otro lado, “aquí no ha pasado nada señores… Esto es lo mejor de la vida y miren qué estupenda estoy”.

¿Qué se espera de mi en el postparto?

– Es posible que tengas ciertas dificultades o preocupaciones por tu imagen corporal, las grietas, tripa y demás.

– Muchas veces, aunque puedas estar rodeada de gente, igual te sientes sola. Es complicado comentar esto con otras personas. Incluso para ti es difícil expresarlo en alto. Pero, ¿de qué me quejo? Si es lo que yo quería…

En los primeros quince o veinte días puedes estar en lo que llaman maternity blues, que son estos días que igual lloras que ríes, que te sientes agotada… De hecho, se trata de una etapa totalmente normal. Sin embargo, igual hay algún signo que podría hacernos preocuparnos y que nos podría dar pistas de que necesitamos pedir ayuda. La depresión en el postparto, como cuadro más grave es relativamente frecuente. Y muchas veces se agrava porque puede pasar desapercibida.

Así que sabiendo que esto es así, ¿qué te parece cuidarnos un poquito durante esta etapa? Vamos a ver qué cosas pueden venirte bien:

1. Por raro que te parezca, sólo el hecho de saber que esto te puede pasar, es ya favorecedor. Cuanta más información sobre emociones en el postparto y cómo te puedes sentir, mejor será. Así que ayúdame y comparte esta información.

2. Comunícate, habla, PIDE AYUDA.  Una de las mejores inversiones en esta etapa es sin duda alguien que te ayude con la casa, comida, lavadoras y demás. Aunque sean pocas horas. Habla de cómo te sientes con alguien, con tu marido, con tu madre, con una amiga…

3. Busca un GRUPO DE MADRES. De lo que sea, yoga, postparto, desayunos, porteo, masaje infantil… Pero te darás cuenta cómo se establecen lazos de unión, vínculos y te vendrá fenomenal. No te aísles, te hará sentir peor. Intenta no pasarte todo el día sola.

4. Intenta DORMIR todo lo posible. Sí, soy consciente de lo que estoy pidiendo, pero necesitas una cura de sueño. Así que cuando el bebé duerme tú a la cama.

5. En la medida de lo posible, INTENTA FAVORECER LA LACTANCIA MATERNA. Por más que a veces el entorno te anime a dejarlo si estás cansada, está demostrado que es todo lo contrario, favorece la calma y el sentimiento de autoconfianza. Además de los beneficios claros que tiene para ti y tu bebé, que aquí no nos paramos a nombrar.

6. Consulta con tu médico tus niveles, vigila LA ANEMIA, HIPOTIROIDISMO… Muchas veces por el sangrado después del parto estás con una anemia tan grande que como para encontrarte bien.

7. SAL A DAR PASEOS y, en cuanto puedas, HAZ DEPORTE. Hoy día existen muchas posibilidades para hacer deporte con tu bebé. Además de hacerlo en grupo con otras madres, puedes empezar por paseos e ir a tu ritmo haciendo algo más.

¿Qué tendría que hacernos consultar con un profesional? 

1) Si tienes muchos sentimientos de culpa, con respecto a no estar cuidando a tu bebé bien.

2) Si te sientes en el último mes muchas veces deprimida o con falta de ánimo.

3) Si estás sintiendo que nada te interesa y te cuesta disfrutar con el bebé.

4) Si ha pasado un mes desde que has dado a luz y te sientes muy  agotada.

5) Te cuesta muchísimo dormir, lo intentas cuando el bebé duerme pero empiezas a darle vueltas a la cabeza con preocupaciones.

6) Te cuesta responder de forma sensible al llanto de tu bebé.

7) Te vienen a la cabeza ideas de hacerte daño o tienes miedo de  hacer daño a tu bebé.

Así que piensa que para todo en la vida necesitas una adaptación. La maternidad es una decisión irreversible que requiere de tiempo de aceptación por parte de toda la familia, pero que vas a ir integrando, aceptando y disfrutando en tu vida. No te obceques en el perfeccionismo y en querer hacerlo todo bien, te hará sufrir más de la cuenta. Busca tu propia manera de ser madre y verás como con el tiempo ves la vida de otra manera.

Los bebés son seres de gran alcance, con una gran misión. A su llegada, convierten la mujer en madre, el hombre en padre, la pareja en familia. Ellos nos humanizan, nos enseñan ternura, e inspiran amor. Si se lo permitimos, nos conducen hacia una verdadera civilización (David Chamberlain)

Para más información:

Si vas a ser madre te interesa leerlo

¿Cómo vincularme emocionalmente con mi bebé en el embarazo?

Parto respetado y violencia obstétrica

Raquel Huéscar

 Foto: http://www.bebesymas.com/parto/piel-con-piel-madre-bebe-tambien-tras-una-cesarea

El cuerpo grita lo que la boca calla

Comparto con vosotros un texto que leí hace un tiempo y que me encanta… Dedicadle unos segundos porque merece la pena… La relación entre mente y cuerpo está más que demostrada y ha de hacernos reflexionar.

 

EL CUERPO GRITA… LO QUE LA BOCA CALLA
La enfermedad es un conflicto entre la personalidad y el alma. Muchas veces…
El resfrío “chorrea” cuando el cuerpo no llora.
El dolor de garganta “tapona” cuando no es posible comunicar las aflicciones.
El estómago “arde” cuando las rabias no consiguen salir.
La diabetes “invade” cuando la soledad duele.
El cuerpo “engorda” cuando la insatisfacción aprieta.
El dolor de cabeza “deprime” cuando las dudas aumentan.
El corazón “afloja” cuando el sentido de la vida parece terminar.
El pecho “aprieta” cuando el orgullo esclaviza.
La presión “sube” cuando el miedo aprisiona.
Las neurosis “paralizan” cuando el niño interior tiraniza.
La fiebre “calienta” cuando las defensas explotan las fronteras de la inmunidad.
Las rodillas “duelen” cuando tu orgullo no se doblega.
El cáncer “mata” cuando te cansas de vivir.
¿Y tus dolores callados? ¿Cómo hablan en tu cuerpo?
La enfermedad no es mala, te avisa que te estás equivocando de camino.

Me parece bonito compartir este mensaje:
EL CAMINO A LA FELICIDAD NO ES RECTO.
Existen curvas llamadas EQUIVOCACIONES
Existen semáforos llamados AMIGOS
Luces de precaución llamadas FAMILIA
Y todo se logra si tienes:
Una llanta de repuesto llamada DECISIÓN
Un potente motor llamado AMOR
Un buen seguro llamado FE
Y abundante combustible llamado PACIENCIA.

¿Cómo llevarse mejor con uno mismo?

En cuanto se acerca el verano me encuentro con muchísimas consultas mujeres (y también muchos hombres) preocupados por el tema de su figura ante el “destape” de la fechas. Creedme, os entiendo.

Sin embargo, me gustaría hacer una reflexión sobre el tema, porque todavía no conozco ni a una sola persona, que desde el machaque y la crítica logre algún cambio en sus estilos de conducta para verse mejor.

Así que, además de desagradable, es totolmente infructuoso para el cambio.

Pues bien, entonces cómo hacer. El cambio y el cuidado de uno mismo se comienza llevándose mejor con uno mismo. ¿Cómo? Aquí os dejamos algunas ideas tomadas del libro que os recomiendo encarecimente de Jorge Bucay; Del amor al egoísmo.

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